Más allá de los dos minutos infinitos

Regresando a su apartamento tras terminar la jornada, Kato, propietario del Café Phalam, se ve a sí mismo hablándose desde la pantalla de su ordenador: "Soy el yo del futuro. Dos minutos en el futuro". La pantalla de su casa y la del ordenador del café están conectadas de alguna manera. Kato vuelve a su establecimiento y, junto a clientes habituales, empieza a explorar este fenómeno.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Comentarios: 3

fede

at 3:11 am

Muy buena

dani

at 1:58 am

Super ingeniosa! valió la pena verla

Lucas

at 1:25 am

Espectacular. Dosis justa de todo.